En nuestro colegio, cada jornada es una nueva oportunidad para aprender, compartir y crecer junto a otros. La asistencia y la puntualidad son pilares fundamentales dentro del proceso formativo de nuestros estudiantes, ya que estar presentes en clases permite avanzar en sus aprendizajes, desarrollar habilidades y participar activamente en experiencias que enriquecen su formación integral. Desde una mirada pedagógica, asistir regularmente al colegio favorece la continuidad de los aprendizajes, la participación en las actividades de aula y el progreso de cada estudiante. Cada clase, conversación, trabajo colaborativo y experiencia educativa aporta al desarrollo de conocimientos, pero también al crecimiento personal y social.
Enmarcados en nuestro lema “Crecer en sabiduría y fraternidad”, promovemos una formación inspirada en la espiritualidad franciscana, donde cada momento compartido se transforma en una oportunidad para construir comunidad. La sala de clases, los recreos, las formaciones, los actos, las actividades y las salidas pedagógicas son espacios donde nuestros estudiantes fortalecen vínculos, aprenden junto a sus pares y viven valores como el respeto, la solidaridad y la fraternidad. En este camino, el acompañamiento de las familias es fundamental. Su apoyo y compromiso con la asistencia y puntualidad de sus hijos e hijas permite fortalecer hábitos, responsabilidades y la disposición necesaria para aprender y participar plenamente de la vida escolar.
Como comunidad educativa, también buscamos reconocer el compromiso de nuestros estudiantes. Por ello, celebramos a aquellos cursos que logran un 100% de asistencia, entregándoles el beneficio de asistir con ropa de calle en una jornada especial. Un gesto sencillo que busca valorar su esfuerzo y compromiso con su propio aprendizaje y formación.
Porque venir al colegio no solo significa aprender contenidos; significa encontrarse con otros, construir experiencias y crecer como personas dentro de una comunidad que camina unida.








